Viernes, 28 de abril de 2006
Por J. Manuel Areces

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La historia nos recuerda muchas veces que en periodos convulsos unos pocos son capaces de hacerse con el poder. As? ?ltimamente se recuerda mucho la II Republica espa?ola con cierto aire rom?ntico, para algunos ide?logos de la izquierda fijar en este periodo el referente o ideal, supone una justificaci?n a sus actos de hoy en d?a. Actos dig?moslo de clara revancha, en esta Espa?a siempre debemos buscar un antagonismo para marcar nuestros objetivos, parece que vivir el presente no es bastante, hay que ir m?s all?, crear una m?stica, un paisaje ideal, aunque sea una mentira, siempre se conf?a en la poca memoria del pueblo, lo que importa es crear un arquetipo. Ya dec?a Jos? Antonio Primo de Rivera, que es la poes?a la que mueve a los pueblos, y parece que algunos radicales del PSOE as? lo creen.

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En los primeros a?os treinta del pasado siglo, la sociedad espa?ola estaba marcada por grandes diferencias, el campo era un aut?ntico dolor, las condiciones laborales de llorar, y llevar pan a casa era una dura tarea para muchos, la escolarizaci?n universal brillaba por su ausencia, tanto como un filete de ternera. Claro est? que el pueblo de hoy en d?a es diferente; hoy cualquiera tiene una carrera superior, el colesterol es un problema de salud y la hipoteca para pagar la vivienda un dolor de cabeza, no parece que algunos de los ideales de la extinta rep?blica puedan alzar muchas banderas. Si preguntas a un muchacho de veinte a?os por ese periodo te dice que era una democracia muy bonita y que luego Franco la quit? con un golpe de estado. ?Y ahora en que r?gimen vivimos?. ?En una democracia anhelamos otra supuesta democracia?, o quiz?s pretendemos con la reivindicaci?n de la memoria hist?rica de los muertos de la izquierda otra cosa. Tal vez se pretenda justificar un proceso que algunos acertamos a entrever y que lleva a la tercera rep?blica.

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La segunda de las rep?blicas se fraguo por un heterog?neo grup?sculo de intelectuales y dirigentes de partidos izquierdistas, radicales y liberales, unidos por su com?n odio al directorio y al monarca. Este grupo logr? sus objetivos gracias a la victoria como bloque en unas elecciones municipales, y un gobierno nacional elitista y d?bil que puso pies en polvorosa, y deposit? todo el poder nacional en manos de unos oscuros conspiradores. La II Rep?blica naci? de puntillas y por sorpresa; fueron solo unas noches de cambios de chaquetas y traiciones a un rey escaso de apoyos lo que facilit? el cambio de modelo estatal. As? de simple; el rey se qued? solo y el estado se desmoron? como un castillo de naipes, algunos dirigentes como Manuel Aza?a, por ejemplo, escondido en un chalet se resist?a a creer las noticias de puro incre?bles que resultaban, y se neg? a salir de su escondite victima del temor a ser arrestado. Miguel Maura se enter? del cambio porque un espabilado General Sanjurjo llama a su puerta, y se le cuadra diciendo: -a las ordenes de usted, se?or ministro- poniendo a la guardia civil a su servicio.

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Fue un proceso pac?fico y no liderado por los pol?ticos, sino por el miedo de algunos a perder la n?mina y privilegios, y por un pueblo ansioso de cambios que se ech? a las calles demandando mejoras, se llamaran como fuere, pero mejoras acompa?adas de pan a ser posible. Pero tambi?n fu? un r?gimen debil y convulso desde sus primeros d?as, nacido de la confusi?n, de la falta de planes a largo plazo y de la improvisaci?n, el bloque que trajo la rep?blica al poder se disolvi? en diversos partidos que inmediatamente comenzaron a luchar por su propio medro.

La llegada de la democracia tras la muerte de Franco tambi?n fue pac?fica y pill? de sorpresa a m?s de uno, de hecho fue tambi?n decidida por hombres del antiguo r?gimen, los heroicos socialistas, Carrillo y otros andaban debajo de una manta o con otra camisa en aquellos momentos, el tim?n del cambio fue manejado con versallesca habilidad por Adolfo Su?rez y otros hombres del antiguo r?gimen, ellos decidieron ceder la voz y el derecho al poder a las izquierdas y otros grupos.

Como se puede ver, es con posterioridad a los hechos reales, cuando los valientes dirigentes de la izquierda cuentan la historia a su modo y se cuelgan medallas al valor. Nada que ver con la realidad. Eso me recuerda al vergonzante episodio vivido recientemente en el congreso de los diputados en el cual se conmemor? el golpe de estado del 23 de febrero y apenas si se escuch? un agradecimiento al Rey y su actuaci?n en aquellas fechas, parece que los h?roes fueron los socialistas, los de ERC y no se quien m?s que de aquella ni estaban ni se hubieran atrevido a que se les viera un pelo.

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Un ligero tufillo a III Rep?blica federal corre por los caminos de esta Espa?a y las galeradas de sus peri?dicos. Poco a poco se comienza a entrever el plan de un iluminado, victima de su baja o escasa formaci?n hist?rica, de su decadente formaci?n pol?tica. Se ve a las claras por distintos indicios que existen pactos previos al gobierno socialista con ERC, con IU y con Batasuna incluso, la conclusi?n a estos pactos es o ser? la proclamaci?n de un nuevo modelo de estado de corte federal, y sin corona, rescribiendo la historia y abander?ndolo como la resurrecci?n de unos tiempos rom?nticos que nunca existieron y que a los espa?oles poca falta nos hace en estos momentos. Solo queda esperar por el detonante, por la excusa que justifique el cambio de r?gimen. Quiz?s no sea necesaria una revoluci?n, puede que solo baste con los medios de comunicaci?n manipulando la realidad y un pueblo pasota carente de ambiciones y representatividad.

La II Rep?blica no supo crear un espacio de convivencia para las distintas sensibilidades y termin? con el impulso revolucionario marxista en busca de crear un paraiso proletario, desmembrando Espa?a y eliminando al oponente, esta democracia, bueno este gobierno de las izquierdas m?s radicales, antidemocr?ticas y trasnochadas pretende eliminar de la escena al Partido Popular, victima de haber gobernado con acierto y sin estridencias, y eso las izquierdas no lo pueden admitir, es preciso crear aires revolucionarios y tachar de malvado al enemigo derechista. Lo que pagar?a Zapatero por la aparici?n de un partido de ultraderecha con fuerza, pues necesita un antagonista. Poco o nada aprendieron nuestros pol?ticos de izquierda sobre reconciliaci?n nacional y democracia de esa extinta Rep?blica rom?ntica, y menos de nuestra gloriosa transici?n.
Publicado por man1968 @ 18:39
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Comentarios
Publicado por PLAZAALTA
Viernes, 28 de abril de 2006 | 20:26
En aquella rep?blica se gritaba ?Muera Espa?a!?Viva Rusia!
En esta que anhela Rodr?guez ?nicamente se grita el ?Muera Espa?a!
Alfonso XIII se exil? en Francia, ?a donde se ir?a don Juan Carlos? ?Al pisito de su hija en Catalonia o al caser?o de su consuegra?

Reciba mi felicitaci?n por su estupendo comentario desde supliciodetantalo.blogspot.com