Jueves, 22 de septiembre de 2005
Por J. Manuel Areces
En estas fechas asistimos a la publicaci?n de numerosas noticias referentes al conflicto del Sahara occidental, y quiz?s sea de inter?s que hagamos un peque?o repaso y conozcamos en detalle su historia.

Espa?a durante siglos ha tenido una presencia constante en los territorios del norte de ?frica hoy conocidos como Marruecos y Sahara occidental, dicha presencia se remonta al siglo XIV e incluye la conquista de las Islas Canarias. De esta expansi?n territorial por razones de seguridad (en la lucha contra los musulmanes) hoy solo quedan las plazas de Ceuta y Melilla, as? como nuestra presencia en las Canarias y algunos peque?os islotes, base para delimitar nuestras aguas territoriales. Tal es el caso del famoso islote de Perejil, que hace poco salt? a la fama por el intento de anexi?n por parte de Marruecos, de manera flagrante y contra el derecho internacional, mediante una invasi?n militar que fue expeditamente rechazada por nuestras fuerzas armadas y con el un?nime apoyo de la comunidad internacional.

El Sahara occidental se encuentra al sur de Marruecos y frente a las islas Canarias. Las tribus n?madas vivieron al margen de las rutas comerciales en el Sahara Occidental hasta la Edad Media, en que las ansias expansionistas de los europeos convirtieron el mayor desierto del mundo en un goloso territorio a?n por conquistar. Sin embargo hasta mitad del siglo XIX sus habitantes lograron defenderse de los espor?dicos y fracasados intentos de ocupaci?n. Espa?a fue el primer pa?s que materializ? la colonizaci?n a base de acuerdos de Amistad con los nativos.

Los recursos naturales que atesora (fosfatos, petr?leo, gas y un importante banco pesquero) han convertido esa ?rida zona durante todo el siglo XX, en un deseado anexo geogr?fico. El Sahara Occidental fue una colonia espa?ola hasta 1975, cuando Marruecos lo invadi? mediante la Marcha Verde. Para entonces, Espa?a ya se hab?a comprometido, a instancias de la ONU, a iniciar los tr?mites de descolonizaci?n que contemplaban la convocatoria de un refer?ndum para la independencia. Sin embargo, la Marcha Verde sorprendi? a Espa?a en un momento delicado -Franco agonizaba- y opt? por sacudirse la responsabilidad abandonando el territorio. Esta marcha fue orquestada por el anterior monarca marroqu?, Hassan II, en la que desplaz? a todos los mendigos e indeseables de su pa?s alentados con la promesa de viviendas y parcelas de tierra, a trav?s del desierto, en una supuesta marcha pacifista.

Esta maniobra de invasi?n "pacifica" coloc? a miles de indigentes ante las tropas espa?olas que proteg?an la frontera y que, por instrucciones de Madrid, finalmente cedieron. En aquel tiempo solo nuestros militares presentes en el Sahara y el Ministerio de Asuntos Exteriores espa?ol se batieron contra la decisi?n de ceder el Sahara a Marruecos, logrando que la ONU aprobara el derecho de autodeterminaci?n del pueblo Saharaui frente a las ambiciones expansionistas de Marruecos.

El refer?ndum sigue pendiente de celebrarse, son ya 30 a?os los que dura este conflicto intenso, jalonado por diversos hitos, pero que retiene a cerca de 160.000 personas en campos de refugiados en el desierto argelino pr?ximo a la frontera saharaui, as? como a la poblaci?n de los territorios del Sahara que vive bajo la opresi?n de los colonos marroqu?es.
Dato curioso es que Espa?a es reconocida por la ONU como la potencia administradora del territorio de iure, seg?n demuestra un reciente decreto del a?o 2002, de hecho el control sobre el espacio a?reo del Sahara occidental es responsabilidad del mando a?reo de Canarias.

En la actualidad, Marruecos ejerce su dominio sobre la ex-colonia espa?ola que lucha por ser reconocida como la Rep?blica ?rabe Saharaui Democr?tica y porque se cumpla el Plan de Paz de la ONU adoptado en 1991 por el Consejo de Seguridad, que pon?a fin a 16 a?os de guerra con Marruecos.
Tropas espa?olas en el Sahara

Con la salida de Espa?a del territorio comenz? a librarse una guerra que enfrent? al Frente Polisario con sus vecinos del norte y el sur: Marruecos -que invad?a el territorio por el norte,- y Mauritania -que hac?a lo propio desde el sur-. Esta guerra comenz? en el mismo momento en que los marroqu?es pon?an pie sobre suelo saharaui y se desarroll? por parte de peque?os grupos guerrilleros que, poco a poco y con la ayuda de Argelia, disputaban cada metro de esta tierra al potente ej?rcito marroqu?.

El conflicto tambi?n aline? a Mauritania (el vecino del sur, pues parte de los territorios marroqu?es fueron tomados por este pa?s), de tal manera que en algunos momentos dos ej?rcitos se enfrentaron a los saharauis. A pesar de todo, los saharauis lograron rechazar a los mauritanos y controlar casi un tercio del territorio de su invadido pa?s. En 1979, Mauritania, al borde de la quiebra, firma la paz con el Frente Polisario y renuncia a sus pretensiones sobre el territorio.

S?lo al final del conflicto Marruecos logr? frenar el impulso del Frente Polisario mediante la construcci?n de un muro de una longitud de 2.720 kil?metros (m?s de dos veces Espa?a) y alzado en seis etapas, protegido por 160.000 soldados armados, 240 bater?as de artiller?a pesada, m?s de 20.000 Km. de alambre de espinos, miles de veh?culos blindados y millones de minas antipersona prohibidas por las convenciones internacionales.

El ''muro de defensa'' marroqu?, actualmente conocido como ?muro de la verg?enza? es una gran muralla que divide a todo un pueblo y su territorio desde hace un cuarto de siglo a sabiendas de toda la comunidad internacional. Una muralla militar que ha causado centenares de v?ctimas a uno y otro lado del mismo, entre los civiles saharauis que han querido atravesarlo o miles de animales en busca de pastos. Vigilado por decenas de radares de largo y medio alcance, apoyado por una aviaci?n militar entre las m?s potentes de ?frica, miles de carros blindados, misiles, cohetes, artiller?a pesada y bombas de racimo, este ?crimen contra la Humanidad? sigue desafiando a todo el mundo con sus minas, su alambre de espinos, sus fosos, armas, municiones y soldados. Erigido en 1980 para dividir el Sahara occidental y separar a las familias, estas son las principales etapas de su construcci?n, que ha costado millones de d?lares y cuyo mantenimiento cuesta otro tanto. Un detalle curioso es que el actual gobierno de Zapatero ha cedido tanques del modelo M-60, retirados de nuestro parque de veh?culos, a Marruecos, estos tanques evidentemente ir?n destinados a reforzar el muro.

Desde los acuerdos de paz de 1991, la ONU cre? una misi?n de paz, la MINURSO, para actuar en este territorio, velar por los derechos humanos y aplicar el denominado plan Baker, destinado a realizar un refer?ndum para la autodeterminaci?n del pueblo Saharaui, el gobierno marroqu? se ha encargado de agasajar convenientemente a los representantes de la MINURSO, trat?ndolos a cuerpo de rey para que hagan la vista gorda y el plazo para la celebraci?n del refer?ndum se dilate.


Regresando a la actualidad, el escenario para dar soluci?n a este conflicto se ha complicado. El anterior gobierno espa?ol, presidido por Jos? Mar?a Aznar di? un importante impulso para que se realizara el refer?ndum y como repuesta nos encontramos con la invasi?n del islote de Perejil, en aquellos momentos nuestra respuesta no fue la debilidad que nos caracterizaba en pol?tica exterior, sino que procedimos a recuperar lo que era nuestro y a sostener los derechos de los saharauis.

Desgraciadamente con la entrada al gobierno de Zapatero, regresamos a la debilidad exterior y las tradicionales pol?ticas de sometimiento a los intereses de Francia, que caracterizan a los socialistas espa?oles. Para tener en cuenta lo que se juega en este escenario, debemos buscar el porqu?, y la respuesta se encuentra en los intereses econ?micos, como anteriormente mencionamos el Sahara occidental cuenta con importantes recursos pesqueros, mineros y energ?ticos. Estos recursos son explotados por sociedades que dejan al gobierno marroqu? ping?es beneficios y de los que Francia es uno de sus principales explotadores.

Como sabemos, Francia ha tenido una tradicional pol?tica exterior basada en comerciar con pa?ses africanos que gozan de importantes recursos sin exigirles el respeto por los derechos humanos. Pero actualmente, tras el final de la guerra fr?a, y muy especialmente despu?s del 11 de septiembre, los Estados Unidos han lanzado una nueva pol?tica exterior consistente en la lucha contra el integrismo isl?mico, que supone una lucha frontal contra todo gobierno que no respete los derechos humanos, y asiente la democracia en su forma de gobierno. Aqu? es donde Marruecos se encuentra en un brete, pues el integrismo poco a poco hace mella en su poblaci?n (un ejemplo es como est? prendiendo el sentimiento islamista en gran parte de las tropas de ocupaci?n del Sahara), su gobierno dictatorial no mejora las cosas a nivel interno, y para colmo, el pueblo Saharaui es un freno claro cara a estos movimientos islamistas.

Todos estos hechos preocupan gravemente a Estados Unidos y gran parte de los pa?ses europeos. Sumemos el descubrimiento de recursos energ?ticos en las aguas pr?ximas a Ceuta y Melilla, y frente a las Canarias, y se nos comienza a desvelar un escenario con el t?pico tufillo a intereses econ?micos. Marruecos aspira a controlar todos estos recursos, y la clave est? en no dejarnos respirar, la suerte parece estar del lado del reyezuelo marroqu?, pues ahora cuenta con un gobierno espa?ol dispuesto a plegarse a los intereses de dictadores, separatistas, terroristas y cualquier morralla de este mundo con tal de mantener el poder a costa de lo que sea.

El acto final de toda esta historia son las revueltas populares que han dado lugar a los recientes art?culos de la prensa. Miles de ciudadanos Saharauis, guiados por l?deres de los territorios ocupados, est?n comenzando un movimiento pacifico de resistencia en el interior. Esto supone un salto cualitativo en el conflicto dado que, hasta ahora, los enfrentamientos se llevaban a cabo por parte de los ciudadanos en el exilio fronterizo. Esta respuesta de un pueblo cansado por una ocupaci?n injusta y harto de la opresi?n del aparato Policial marroqu? ha desafiado al monarca Alau? en el patio de su casa. Estudiantes universitarios, amas de casa, trabajadores se han comenzado a levantar contra el invasor, hasta el momento sabemos que la represi?n est? siendo brutal, y prueba de ellos es que Marruecos ha impedido esta semana el viaje de dos delegaciones de espa?oles a los territorios ocupados para comprobar la situaci?n. Otro detalle, nuestro ministro de asuntos exteriores, Moratinos, con su talante y bonachona sonrisa, se ha plegado a los deseos del dictador marroqu? y enviar? una delegaci?n parlamentaria espa?ola con una composici?n que sea del gusto de los marroqu?es, de momento tanto el PP, como IU, se han negado a participar en dicha opereta. Y ha dicho la tonter?a de que en Espa?a, la derecha, quiere hacer regresar al Sahara a la Legi?n.

Nuestro actual gobierno est? cometiendo tres errores que terminar? pagando con otros muchos: en primer lugar est? permitiendo una situaci?n que va en contra de los mas elementales valores democr?ticos, en segundo lugar, y a cambio del costoso benepl?cito franc?s, alienta las ambiciones de la dictadura marroqu? que solo pretenden acabar con nuestros derechos en el norte de ?frica (Plazas de Ceuta, y Melilla, derechos mar?timos, econ?micos, etc), y en el tercero estamos faltando a nuestra responsabilidad para con el pueblo saharaui, legitimo y soberano heredero de su tierra, hermano de nuestro pueblo (su segunda lengua a?n sigue siendo el castellano) y del que como declara la ONU somos la potencia administradora.

Curiosamente el pueblo espa?ol, no siempre se deja enga?ar por sus pol?ticos. Desde hace d?cadas 40.000 ni?os saharauis veranean con familias espa?olas, muchos j?venes espa?oles hicieron la mili en el Sahara, muchas familias espa?olas tuvieron all? su hogar . Somos muchos, demasiados, los testigos, los que por cuestiones de honor y fraternidad no vamos a admitir que tama?a injusticia quede impune.
Publicado por man1968 @ 19:10
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