Jueves, 22 de septiembre de 2005
Por J. Manuel Areces

Recientemente estamos asistiendo a una ofensiva a la desesperada por parte del gobierno de Zapatero para hacerse con un hueco en la escena internacional. Tras los fiascos y precipitaciones de sus comienzos, tales como la retirada de las tropas de Irak, nuestro regreso sumiso y servil al eje Franco-Alem?n, y la bajada de pantalones ante Marruecos, nos encontramos con que todo lo logrado en ocho a?os de dif?ciles gestiones internacionales para ingresar en la primera divisi?n de la pol?tica mundial, se ve, no frenado, sino desechado gracias a la vergonzosa actuaci?n de este gobierno que nos ha llegado a golpe de bombazo.
Es probable que este an?lisis pueda parecer alarmista, derechoide y patriotero, pero vamos a desentra?ar los hechos y llamar a las cosas por su nombre, y apliquemos una visi?n global. Espa?a, como cualquier otro pa?s se encuentra sometido a los bamboleos y tejemanejes internacionales, la escena en la que vivimos, supone que cualquier suceso que ocurra en la m?s remota parte de este planeta tiene una repercusi?n internacional, es decir global. En este sentido estamos, por una parte, en una comunidad de naciones, la uni?n europea en la que diariamente se dirimen cuestiones que pueden afectar completamente al rumbo de nuestra econom?a y por ende a nuestra sociedad en conjunto, h?bitos de vida y capacidad de desarrollo, y de otra nos encontramos supuestamente entre las naciones que defienden la libertad y la democracia a escala mundial.
Hasta hace un a?o escaso logramos, en el contexto europeo, adquirir una posici?n, en conjunto con otras naciones de nuestras mismas caracter?sticas, que nos permit?an bloquear las decisiones que afectaran negativamente a los pa?ses menos desarrollados y con menor poblaci?n, evidentemente esto no gusto ni a alemanes ni franceses, por otra parte asumimos un riesgo, y nos embarcamos con todas las consecuencias en la guerra de Irak, con el fin de suprimir de la escena a Sadam Hussein y participar en una operaci?n de mayor calado para reestabilizar la regi?n y poner freno a gobiernos que combaten abiertamente a la democracia y la libertad en nombre de una religi?n mediante la acci?n del terror como arma estrat?gica. Estos gobiernos financian acciones terroristas en el exterior con el objeto de salvaguardar su infame sistema de maltrato a la mujer, de fomento de la pobreza, el clasismo y en definitiva de sostenimiento de una sociedad feudal, todo ello con la excusa de la salvaguarda de su fe isl?mica. Finalmente sufrimos un vergonzoso y postrer acto de una ambiciosa y taimada estrategia de a?os, por parte del gobierno marroqu?, con la invasi?n de un islote de soberan?a nacional. Este ?rdago del gobierno Alau? recibi? una contundente y limpia respuesta del gobierno de Aznar, que recuper? dicho territorio, devolvi? el status quo y lanzo un claro mensaje a los marroqu?es de que con Espa?a no se juega m?s, jam?s olvidar? aquel d?a, a pesar de las protestas del PSOE, ver a muchos espa?oles en nuestras calles andar con la cabeza bien alta.
Todos estos hechos, en resumidas cuentas, suponen una clara estrategia de demostrar con firmeza que Espa?a tiene su hueco en el contexto internacional y que merece un respeto, que el hecho de que seamos peque?os, pobres y del sur, no implica que no se nos deba tomar en serio. Hemos de estar m?s aplicados en la lectura de la historia y entender que la pol?tica de bloques es algo consustancial al desarrollo de las naciones, que las alianzas y la desestabilizaci?n del competidor forman parte del ABC de la pol?tica exterior, as? a sido y as? ser?, per s?cula in seculorum. Cualquier visi?n pacata, enana e ilusa, como la que caracteriza a nuestro gobierno, solo nos traer?, en el gran juego del ajedrez mundial, pobreza, estrecheces y dependencia de otros que nos manejan para sus intereses y a los que solo importamos como mercado donde vender sus productos, como es el caso de los alemanes y franceses, cuando no, ataques directos por parte de otros ante los que siempre seremos sus enemigos, tal es el caso del gobierno de Marruecos, que nunca aceptar? que le hayamos dado tradicionalmente sopas con hondas y que para colmo adem?s de mantener nuestra presencia en Ceuta y Melilla, apoyemos intermitentemente al pueblo Saharaui en su justa reivindicaci?n por recuperar su pa?s ocupado desde 1975 por Marruecos, de manera ilegal.
As? est?n las cosas, y ahora nuestra ultima gran baza es proponer una Alianza de civilizaciones para solucionar el problema del terrorismo con la receta de mucho talante, comprensi?n y amor. Este Zapatero se columpia. ?C?mo puede ser tan ingenuo al pensar que a los se?ores terroristas se les puede llegar con comprensi?n, concesiones y palmaditas en la espalda?, ?Piensa acaso, que a los que defienden un mundo sin libertad ni los m?s elementales derechos se les puede tender la mano?, ?Espera Zapatero, tal vez, que pa?ses que pelean por defenderse de ataques suicidas acepten semejante propuesta?. Evidentemente mas de uno est? dando palmas y no puede creer en su suerte, tales son los casos de Cuba, Venezuela, Marruecos e Ir?n, por poner algunos ejemplos de grandes democracias mundiales que se beneficiar?an de este bal?n de oxigeno ofertado por ZP.
Verdaderamente me amarga pensar, que nos toque volver a las ?pocas de andar con la cabeza gacha y recibiendo limosnas como naci?n, solo porque a este servidor de los intereses de Francia, se le pague su traici?n con unas fotos y alg?n premio por ceder en nuestros derechos e intereses en el contexto internacional.
Publicado por man1968 @ 18:04
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