S?bado, 29 de septiembre de 2007
Imagen

Por J. Manuel Areces
La presente semana ha sido testigo de la concreci?n de muchos de los males de los que venimos avisando hace ya casi cuatro a?os. Tras su llegada al poder, el radical aprendiz de brujo, Rodr?guez Zapatero, abri? todos los tarros de p?cimas, sarc?fagos y ba?les que guardan los s?tanos m?s rec?nditos de nuestra democracia. Zapatero ha resucitado m?s fantasmas y convocado a mayor n?mero de esp?ritus que la m?dium de la tele.
En primer lugar las negociaciones con ETA, reflejaron que su ambici?n por el poder, estaba dispuesta a sacrificar la dignidad de las victimas, y la superioridad moral del estado de derecho con tal de lograr una paz, que nunca dej? de ser un espejismo, simplemente por ser impuesta a la mayor?a del pueblo espa?ol. Paralelamente con el fin de obtener apoyos para la d?bil mayor?a parlamentaria socialista (a?n m?s d?bil si se tiene en cuenta, que el grupo del PSC se convirti? en una entidad aut?noma dentro del partido) que le permitieran gobernar con holgura, el presidente del gobierno abre el mel?n de la territorialidad, con la redacci?n de los estatutos de autonom?a de diversas regiones, siendo el principal detonante el estatuto catal?n.
No satisfecho con todo esto se abre el debate de la memoria hist?rica y se resucita el fantasma de la guerra civil espa?ola, generando en la sociedad un nivel de fracci?n dif?cilmente recordado desde la transici?n.

Desde el primer d?a Rodr?guez Zapatero ha abierto las puertas del hades y la santa compa?a pulula por nuestro solar patrio sin que haya cazafantasmas, ni exorcista capaz de detenerla. Inicialmente algunos analistas pensaban, que este maremagno formaba parte de un plan, cuidadosamente elaborado, por alg?n grupo poderoso y oculto que buscaba generar un proceso revolucionario, destinado a llevar a Espa?a a una rep?blica federal, de corte radical y marxista. Hoy diversos episodios, aparentemente inconexos, parecen apoyar esa teor?a.
Imagen
La quema de fotograf?as del Rey en Catalu?a, la proclamaci?n de la Rep?blica en un remoto pueblo malague?o, el proyecto de refer?ndum pro independencia de Ibarretxe, o los intentos de ERC de hurtar el mando de las fuerzas armadas al Rey; parecen explicar la consistencia de ese plan. Sin embargo no coincido en dar tanto calado estrat?gico a las huestes zapateriles, ni a sus ide?logos. M?s bien considero que todos estos sucesos son consecuencias precisamente de la falta de planteamiento estrat?gico de Zapatero, producto de su ambig?edad ideol?gica y su falta de responsabilidad absoluta. Sinceramente creo que el gobierno est? desbordado, que los ?nicos que si tiene una estrategia en este pa?s son los separatistas, y que los partidos nacionales, debido a su tibieza, no saben como contestar ni donde esconderse.
La situaci?n se le ha ido de las manos a Zapatero y su famosa habilidad t?ctica para regatear, jugando en corto, no tiene utilidad ante el desmadre que le rodea.
La ETA se ha rearmado, los separatistas se han visto m?s fuertes que nunca, todos le han tomado el pulso a Zapatero, y han descubierto que ese pulso es muy d?bil. Zapatero es un hombre totalmente soluble, carente de principios, lleno de palabras vac?as, de ?nimo flaco y absolutamente cobarde. Ante un personaje as?, los duros no se cortan un pelo y han decidido que van a por todas, porque la ocasi?n la pintan calva y se precisa lanzar un envite.
Todav?a habr? alguien, que desde el gobierno o el partido socialista, pretenda decir que los que opinamos as? somos unos alarmistas de la extrema derecha, haciendo sonar las alarmas de la destrucci?n nacional, que en realidad aqu? no pasa nada, que Espa?a est? m?s sana que nunca, que no se rompe. He repetido cientos de veces la teor?a de la rana: si la pones en agua hirviendo, la rana saltar? del recipiente, pero si la metes en agua fr?a y calientas el agua poco a poco, ?sta morir? escaldada.
Prefiero preocuparme a morir escaldado, mientras algunos en sus poltronas, optan por mirar hacia otro lado encantados de haberse conocido a s? mismos, reclamo hoy, y en estas p?ginas, la imperiosa necesidad de detener este proceso, porque m?s adelante ser? preciso tomar medidas muy graves para retornar al estatus quo. Zapatero ha lanzado tantas pelotas al aire que pocas podr? recoger.
Los separatistas radicales y la extrema izquierda pretenden hacer su revoluci?n por el procedimiento de rigor: fuera de la ley, aprovechando la debilidad de las instituciones y finalmente suplantando dicha legalidad por la suya propia, tenemos la experiencia de la segunda rep?blica, con el advenimiento del frente popular, o la experiencia de la Alemania de los a?os veinte, con la llegada de los nazis al poder tras unas elecciones leg?timas. Las minor?as radicales aprovechan las debilidades de la democracia para alcanzar el poder e imponer su sistema. El pactismo, la pacificaci?n; solo hacen m?s fuerte al agresor y las consecuencias son previsibles: caos, persecuci?n de los disidentes, checas, terror, violencia y finalmente un estado totalitario, en nuestro caso una federaci?n de Taifas. Se precisa, por tanto, tomar las armas que la ley pone a nuestro servicio, imponer sanciones, c?rcel y lo que se precise contra todo aquel que atente contra el orden constitucional, enviar a las fuerzas de seguridad a detener cualquier referendo ilegal y reforzar los mecanismos de defensa tales como blindar la constituci?n. Siendo positivos, lo mejor que nos han aportado estos veinticinco a?os de democracia ha sido la experiencia, y esta nos ha ense?ado que el estado auton?mico es un error, producto de las fantas?as de los nacionalismos rom?nticos decimon?nicos, que un estado unitario y fuerte es preciso para batirse en el contexto internacional, que la flaqueza del relativismo no sostiene a la democracia, sino la fortaleza de los principios morales.
Ayer se precisaba una reforma constitucional para determinar las competencias m?nimas del estado, hoy es necesario suprimir de facto el estado de las autonom?as. Mire usted no se precisan tantos pol?ticos para gobernar un pa?s, no necesitamos una pl?yade de funcionarios y paniaguados para gobernar cada aspecto de nuestras vidas, Espa?a no precisa refundarse ni reinventarse, lo que hay que hacer es expulsar de las magistraturas a todos aquellos que atentan contra la idea de Espa?a, porque est?n fuera de lugar, de ?poca y de la necesidad de un estado moderno y fuerte. El progreso aut?ntico y real no es la divisi?n, no son las fracciones, no est? en las bander?as, esos experimentos llevamos siglos sufri?ndolos con consecuencias conocidas: el progreso se encuentra en la solidez, en encontrar puntos de uni?n, en formar redes, en evitar el aislacionismo y en dejar a la sociedad que gobierne sus destinos. Si restamos poderes al estado que sea para reintegr?rselos a la sociedad, si precisamos una administraci?n eficaz, no la sobrecarguemos de personal y protocolos in?tiles. Aligerando la burocracia, dejando el dinero en los bolsillos de los ciudadanos, y restando, por favor, la n?mina de pol?ticos. Voy a dar una f?rmula matem?tica: Los problemas crecen en funci?n directamente proporcional al n?mero de pol?ticos en ejercicio. Debemos rescatar a la sociedad espa?ola del borregu?smo, de la falta de iniciativa y del sometimiento al pap? estado y a la mam? subvenci?n, porque este sistema nos aniquila como naci?n. Si se quiere una descentralizaci?n administrativa para atender las necesidades de los ciudadanos, ot?rguense m?s competencias a los ayuntamientos, diputaciones provinciales y delegaciones del gobierno. Es el momento de que alguien tome las riendas de la situaci?n de manera clara y eficaz, porque de lo contrario los ciudadanos deberemos recuperar nuestro voto y tomar cartas en el asunto. Acab? la hora de la pasividad, de vivir c?modamente, nuestro deber como ciudadanos, si el desorden impera, es defender nuestras instituciones, nuestras posesiones y pertenencias. Hora es de que frente a las minor?as radicales, la mayor?a se vuelva radical tambi?n, la firmeza se precisa cuando se subvierte el orden. A?n estamos a tiempo de recuperar el terreno perdido, ma?ana todo ser? m?s dif?cil, tr?gico y ca?tico. El debate queda ya fuera del parlamento y debe acudir a las calles, a las asociaciones, a la sociedad. En nuestras manos est? decidir nuestro destino como naci?n.
Publicado por man1968 @ 10:38
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por angelsanchezanton
S?bado, 29 de septiembre de 2007 | 20:07
Magn?fico art?culo, Jos? Manuel, con el que estoy completamente de acuerdo. Si hubo un error -hubo varios- en la Constituci?n fue el sistema auton?mico y yo creo que nos ir?a mejor con un sistema centralista, estilo al franc?s, y volver a las provicias.
Tambi?n estoy de acuerdo contigo en que esto va a acabar mal, muy mal. Tal vez nos veamos obligados a repetir la historia... no s?. Ojal? que no.