Por J. Manuel Areces
Durante un acto en Baracaldo, con motivo de la fiesta de la rosa, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha anunciado que el próximo mes de junio comunicará a las fuerzas políticas el inicio del proceso de diálogo con ETA tras el alto el fuego de la banda terrorista.
El jefe del Ejecutivo recordó que, tras el alto el fuego de ETA, dijo que se tomaría su tiempo para evaluar el alcance del mismo y hoy, respondiendo a ese compromiso, quería anunciar que el próximo mes comunicará a las fuerzas políticas "el inicio del proceso de diálogo".
Fuentes del Gobierno precisaron que esa comunicación a las fuerzas políticas supondrá la comparecencia de Zapatero en el Congreso, tal y como se había comprometido, una vez que los informes de que dispone el Ejecutivo verifican el alto el fuego de la banda y siempre a expensas de que no haya ningún acontecimiento que haga cambiar ese criterio.
O sea; que ni el ultimo comunicado-entrevista de ETA, ni el anuncio de la AVT que organizará una manifestación en contra en Madrid, ni los recientes informes de la policía francesa de vehículos robados en Francia, le llevan a pensar que la banda mafioso-asesina, desiste de su tregua. Bueno; en cierta manera, el presidente del gobierno tiene razón en su planteamiento; mientras cedamos Navarra, le demos un hueco electoral a Batasuna y agachemos la cabeza con los desmanes de Otegui, aquí no ha pasado nada.
Es curiosa esta estrategia de rendicionísmo ante el fuerte y de fortaleza mayúscula ante el débil. A los del PP caña en Cataluña; caña con una campaña electoral infame, y digna de estudio en cualquier master de comunicación, pero a los que tienen pistolas y goma 2, como que les tratamos con sumo respeto y agachamos la cerviz del total de los españoles ante su demócrata y cara propuesta de paz.
Se dice que los cobardes son los más peligrosos violadores de los más débiles, y de esta manera veo a nuestro presidente por accidente: Su excesiva necesidad ante un logro electoral prima sobre todo lo demás. El empate técnico con el PP en las encuestas, la manifiesta duda de los españoles ante el CIS sobre el proceso de paz, el fracaso rotundo del tripartito y del estatut, así como el descontento nacional ante la mal parada avalancha de emigrantes, y la pálida respuesta a la estafa filatélica, imponen a Zapatero la necesidad de sacar un conejo más de la chistera. ¿Por qué?, es sencillo, una mera cuestión táctica y de necesidad, Zapatero precisa de un nuevo coup de grace para alentar a sus bases, unificar el partido y engañar, una vez más, al electorado que le pueda quedar.
Zapatero el breve, pretende tirar de trucos y artificios para liar a la masa y convencerla de su, ya extinto, talante. Jugando con los instintos más básicos del pueblo puede que renueve su mandato y de paso le den el Nóbel de la paz. Bueno, de ilusiones dicen que también se vive, pero no sé si se gobernará; los ciudadanos españoles poseen una buena formación, la experiencia de 25 años de democracia, y están para votar al que más les beneficie. No creo, y espero muy sinceramente, que estas alharacas y fuegos de artificio, queden solo en eso: En humo y sombras, de una breve estancia de un chico de provincias en el palacio de la Moncloa. Para jugar en primera división hay que tener algo más que una sonrisa y talante, los redaños y las gónadas, así como una profunda formación de carácter, la cultura y un amplio sentido de la historia REAL, y de estado se precisan para gobernar los destinos de esta compleja sociedad.