martes, 21 de marzo de 2006

La procesión de la paz

Por J. Manuel Areces

Imagen

Si alguien tenía dudas del pasteleo que se traen Zapatero y sus adláteres con el ala política de ETA, hoy ha podido dar por aclaradas sus dudas. La desenfrenada salida de toda clase de cargos del PSOE para declarar a favor de la paz, de Otegui y del estatut, ha sido un espectáculo digno de consideración. No quedó papel en la prensa para atender a tanto paniaguado,; resmas y resmas, tal ha sido el volumen de declaraciones que ha sido preciso talar un poco más el Amazonas. No se veía un despliegue tal de la nómina socialista desde las elecciones generales.

Y es que la cosa no está para andarse con chiquitas. El puño de hierro se ha impuesto desde Ferraz y Moncloa; tanto a Diputados, Ministros, o Barones, como a toda la retahíla de administrativos, chupatintas, primoshermanos y demás correligionarios amamantados por el generoso pecho de la madre PSOE. La consigna está más que clara: al toro se le da paso, y que nadie se mueva desde la barrera; o se cortan subvenciones, limosnas, tentempiés, obleas dominicales, chollos urbanísticos, presencia en las listas electorales y hasta partes pudendas si procediere.

Imagen

¡Ay de mi!, en estas no se mueve ni Alfonso Guerra. Poderoso caballero es don dinero, que decía D. Francisco. Ante la perdida de puesto, honores, calesa oficial y jubileo: donde dije digo, digo Diego, o Arnaldo.., que sí, que usted no me entendió bien, uy que cosas señor periodista, que yo estoy con la paz.

Imagen

Realmente lo de Rosa Díez ha servido cuan bálsamo de fierabrás. A más de uno los dedos se le han hecho huéspedes, y hasta ha sido presa de sudores febriles. Y es que no es para menos, que en esta España de pedigüeños, limosneros y subvencionistas, y con lo que está de difícil el mercado laboral, no se puede andar con bromas. Si el mandamás dice que chitón: mire usté que yo cierro el pico por delante y por detrás, ¡vamos!, que no me meneo, me entienda su usía y a sus ordenes de vuecencia. Prietas las filas.

El mismo Ibarra ha metido en chiqueros a su incontinencia verbal que se juega la baronía, y tirando por la calle de en medio y sacando pecho asevera que el estatut es la piedra filosofal, que el juez Marlasca es un Caín y no quiere la paz que todos los españoles esperamos con los brazos abiertos. Cándido el fiel fiscal de su amo saca la de siete muelles y tira contra Mariano sin tratarle de usted. El pánico ha cundido y corre como la pólvora entre las filas sociatas.

Imagen

La procesión comenzó este lunes, sin esperar a la semana santa. Por la calle del humilladero se les ve a todos bajar: Sobrios, penitentes, ungidos en fe y adornados de negro, al son del tambor y la corneta gubernamental. La procesión lleva a hombros de Ministros y Barones; costaleros recios, el paso de nuestro señor Zapatero: padre de la paz, amante de los niños de la acera de enfrente, adalid del estado federal, dueño de la ubre de la que todos mamamos. Una manifestación de fe en el poder omnímodo, una visión celestial recorre las filas de las legiones de paniaguados, y entre sus falanges surge a coro una voz; -todos a una como en fuenteovejuna, y al que se mueva palo-.

Imagen

Ahí van, por la cuesta abajo, ahí bajan Ferraz, arrastran sus penitencias y lavan sus pecados, llevando a hombros al líder, por el parque del oeste se llegan hasta la Moncloa. El fiscal general trona contra los Marianos y los Marlascas, el Ibarra arremete contra jueces y fascistas, Rubalcaba lanza venablos contra la prensa reaccionaria. La Salgado con unas tijeras enormes va cortando los cigarros de los viandantes, De la vega, Moratinos y Leire Pajín, vestidos de lagarteranos encabezan una agrupación de Masais y Tutsis, cuyos tam tams atronan toda la avenida, jarcas de Jerifes ataviados de muslimes y aliados civilizados disparan salvas al aire desde sus camellos.

Imagen

Montilla flagelándose sus anchas espaldas, cargado de cadenas y lanzando pestes contra Endesa y la comisión europea, a su lado; penitente y sereno, en silencio, Maragall, coronado de espinas prefiere no hacer declaraciones ante el gentío por aquello de no volver a meter la pata. La tumultuosa comitiva la cierra Pedro Zerolo y sus huestes de gays y lesbianas, todos de riguroso negro, falda larga y peineta, como merece la ocasión. Loor de multitudes obreras en pro del escaño, de la tajada, del cheque a fin de mes y la seguridad de la pensión. Todos con Zapatero, Otegui, Mas y el que digan, que tragaderas sobran, pero los garbanzos no se tocan.

Añadir comentario