viernes, 27 de enero de 2006
El gobierno que no iba a mentir
Por J. Manuel Areces
Hace aproximadamente cuatro meses envié un escrito de protesta, vía correo electrónico, al presidente del gobierno con el fin de manifestar mi oposición al Consejo audiovisual de Cataluña y al proyectado CACE del estado. Hoy, cuatro meses después recibo un correo de respuesta firmado por José Enrique Serrano Martínez, a la sazón Director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, que reproduzco a continuación porque no tiene desperdicio:
"Con un retraso inexcusable, por el que le pido disculpas, y por indicación del Presidente del Gobierno, doy contestación al escrito que le ha dirigido.
El Gobierno está comprometido con la defensa de la libertad de expresión reconocida y protegida por el artículo 20 de la Constitución española que garantiza que todos puedan efectivamente comunicar o recibir libremente información veraz, sin que pueda restringirse mediante ningún tipo de censura previa.
Debe tenerse en cuenta que, a veces, expresión e información no se dan por separado, y junto a las noticias es frecuente, legítimamente, intercalar opiniones propias del informador. Y si estas libertades entran en colisión con los derechos al honor, a la intimidad y la propia imagen, que son un límite expresamente reconocido en el precepto constitucional, el ejercicio de la potestad jurisdiccional, en todo tipo de procesos, juzgando y haciendo ejecutar lo juzgado, corresponde exclusivamente a los Juzgados y tribunales. Principio de exclusividad jurisdiccional, que excluye cualquier injerencia del Ejecutivo.
Reciba un cordial saludo. José Enrique Serrano Martínez. Director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno."
Evidentemente he necesitado releer el texto por tres ocasiones, dado lo ampuloso de la respuesta. Y con cierta estupefacción he llegado a la conclusión de que este señor debe ser el que escribe los discursos de Zapatero. Desde luego el texto debe ser producto del cortar y pegar de algún manual de leyes, pero me lo guardo para la posteridad, porque hay que tener rostro para defender la constitución de tribunales de honor y estatutos del periodista y luego salir con una repuesta de manual respecto a lo que dicen las leyes a día de hoy. En cualquier caso voy a remitir esta respuesta al CAC catalán, para ver si toman nota y se arredran un poco, porque desde luego el talante pedagógico del tercer párrafo es para echarse a llorar.
A continuación reproduzco un artículo recientemente publicado por libertad digital en el que se nos refresca la memoria sobre quien es el Sr. Serrano:
Zapatero hereda como jefe de Gabinete a la mano derecha de González en los años de la corrupción
La noticia ha cogido por sorpresa al sector renovador del PSOE. Según El Mundo, José Enrique Serrano, director de Gabinete de Felipe González durante los años 1995 y 1996, ocupará el mismo cargo con José Luis Rodríguez Zapatero. Un repaso a la agencia EFE recuerda qué papel ejerció Serrano en los años del PSOE. Implicado por Luis Roldán en el caso de escuchas del CESID, por Jesús Santaella en las negociaciones con Mario Conde y por Juan Alberto Perote en el soborno para silenciar los casos de corrupción.
(Libertad Digital) José Enrique Serrano Martínez, abogado de profesión, fue nombrado en enero de 1987 director general de Personal del Ministerio de Defensa por el entonces titular de la cartera Narcis Serra. Ocupó este destino en Defensa hasta el 21 de junio de 1991, fecha en la que Serra lo incorporó a su equipo de directos colaboradores como secretario general de la Vicepresidencia del Gobierno. Como tal, en julio de 1991, pasó a formar parte del consejo de administración de la Sociedad Estatal Expo '92.
Tras las elecciones generales de junio de 1993, asumió el cargo de subdirector del Gabinete de la Presidencia del Gobierno. Entre 1995 y 1996 fue el director de Gabinete de Felipe González en la Moncloa. Serrano fue la mano derecha de González en los años más duros del Gobierno del PSOE, marcado por los incontables escándalos de corrupción. Algunos de los episodios más famosos le salpicaron directamente. Para hacer memoria, sólo hay que consultar del archivo de la agencia EFE.
Informe Crillon
En abril de 1995, Serrano tuvo que prestar declaración como testigo ante el magistrado del Supremo, Eduardo Moner, en relación con el denominado "Informe Crillon" (documento elaborado por una agencia de detectives, a petición del entonces vicepresidente del Gobierno, Narcís Serra, en el que quedaban reflejadas las actividades económicas del ex presidente de Banesto, Mario Conde, y otras destacadas personas de la vida pública española). El ex Director de la Guardia Civil, Luis Roldán, aseguró que el entonces secretario general de la vicepresidencia fue el encargado de realizar los pagos mensuales a la agencia norteamericana Kroll, autora del "Informe Crillón".
En mayo de 1995 la Fiscalía del Tribunal Supremo solicitó a Eduardo Moner que efectuara un careo entre Luis Roldán y Serrano, con el fin de aclarar las contradicciones surgidas en las declaraciones de ambos. El careo se produjo el 21 de junio. Finalmente, el 25 de julio, la Sala Segunda del Tribunal Supremo decidió archivar las diligencias abiertas por la elaboración del informe ante la ausencia de conductas delictivas.
De Mario Conde a Perote
Serrano también tuvo un papel importante en la gestión del escándalo de Banesto y en la negociación con Mario Conde. El abogado de Mario Conde, Jesús Santaella, declaró en 1995 que Felipe González le reconoció que la intervención de Banesto fue "un error" y le ofreció buscar soluciones, incluso compensaciones económicas para el ex presidente de Banesto. El presidente del Gobierno designó como interlocutores en estas conversaciones con el entorno de Conde a José Enrique Serrano y al secretario general del CESID, Jesús del Olmo, que prosiguieron las reuniones desde el mes de julio hasta el uno de septiembre. Santaella también era abogado del coronel Juan Alberto Perote. Según el diario El Mundo, el Gobierno del PSOE intentó comprar a Perote para silenciar algunos de los casos de corrupción más llamativos que estaban saliendo.
En 1997, en una entrevista a la agencia EFE, el propio coronel Juan Alberto Perote, ex alto mando de los servicios secretos españoles, afirmó que el anterior Gobierno socialista intentó comprar su silencio sobre la "guerra sucia" contra ETA, en la que él estaba inculpado. El ex jefe de la Agrupación Operativa del Centro Superior de Investigaciones del Ejército (CESID) declaró que dicha oferta de dinero a cambio de su silencio se la hizo llegar, en nombre del anterior Gobierno español, el empresario Francisco Paesa. Y dio más detalles: la oferta procedía del entonces director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, José Enrique Serrano. Preguntado por quién falta, a su juicio, en el banquillo de los acusados en el "caso GAL", el ex alto mando de los servicios secretos afirmó que "la Administración, personificada en los dirigentes políticos que en ese momento había en España".
Pasando por Tailandia, el AVE y Filesa
Serrano hizo buenos amigos tras su paso por el Ministerio de Defensa. Según cuenta El Mundo, ayudó al general Javier Calderón a repatriar a uno de sus hijos, que había sido arrestado en Tailandia por tráfico de drogas. Los gastos que se derivaron de estas gestiones se pagaron con los fondos reservados. Calderón fue nombrado jefe del CESID por el Gobierno de Aznar.
En esta lista negra no podía faltar una referencia al AVE y a Filesa, la trama de financiación del PSOE. En 1999, el ex directivo de Filesa, Alberto Flores, dijo que Serrano, ocupando ya el cargo de jefe de gabinete de Almunia, amenazó a sus hijos cuando acudieron a la sede del PSOE diciéndoles que "mucho ojo con lo que hacían o perjudicarían su situación penitenciaria (de Flores)".
Serrano cesó como director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno el 8 de mayo de 1996, por decisión del nuevo Gobierno presidido por José María Aznar.
Hace aproximadamente cuatro meses envié un escrito de protesta, vía correo electrónico, al presidente del gobierno con el fin de manifestar mi oposición al Consejo audiovisual de Cataluña y al proyectado CACE del estado. Hoy, cuatro meses después recibo un correo de respuesta firmado por José Enrique Serrano Martínez, a la sazón Director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, que reproduzco a continuación porque no tiene desperdicio:
"Con un retraso inexcusable, por el que le pido disculpas, y por indicación del Presidente del Gobierno, doy contestación al escrito que le ha dirigido.
El Gobierno está comprometido con la defensa de la libertad de expresión reconocida y protegida por el artículo 20 de la Constitución española que garantiza que todos puedan efectivamente comunicar o recibir libremente información veraz, sin que pueda restringirse mediante ningún tipo de censura previa.
Debe tenerse en cuenta que, a veces, expresión e información no se dan por separado, y junto a las noticias es frecuente, legítimamente, intercalar opiniones propias del informador. Y si estas libertades entran en colisión con los derechos al honor, a la intimidad y la propia imagen, que son un límite expresamente reconocido en el precepto constitucional, el ejercicio de la potestad jurisdiccional, en todo tipo de procesos, juzgando y haciendo ejecutar lo juzgado, corresponde exclusivamente a los Juzgados y tribunales. Principio de exclusividad jurisdiccional, que excluye cualquier injerencia del Ejecutivo.
Reciba un cordial saludo. José Enrique Serrano Martínez. Director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno."
Evidentemente he necesitado releer el texto por tres ocasiones, dado lo ampuloso de la respuesta. Y con cierta estupefacción he llegado a la conclusión de que este señor debe ser el que escribe los discursos de Zapatero. Desde luego el texto debe ser producto del cortar y pegar de algún manual de leyes, pero me lo guardo para la posteridad, porque hay que tener rostro para defender la constitución de tribunales de honor y estatutos del periodista y luego salir con una repuesta de manual respecto a lo que dicen las leyes a día de hoy. En cualquier caso voy a remitir esta respuesta al CAC catalán, para ver si toman nota y se arredran un poco, porque desde luego el talante pedagógico del tercer párrafo es para echarse a llorar.
A continuación reproduzco un artículo recientemente publicado por libertad digital en el que se nos refresca la memoria sobre quien es el Sr. Serrano:
Zapatero hereda como jefe de Gabinete a la mano derecha de González en los años de la corrupción
La noticia ha cogido por sorpresa al sector renovador del PSOE. Según El Mundo, José Enrique Serrano, director de Gabinete de Felipe González durante los años 1995 y 1996, ocupará el mismo cargo con José Luis Rodríguez Zapatero. Un repaso a la agencia EFE recuerda qué papel ejerció Serrano en los años del PSOE. Implicado por Luis Roldán en el caso de escuchas del CESID, por Jesús Santaella en las negociaciones con Mario Conde y por Juan Alberto Perote en el soborno para silenciar los casos de corrupción.
(Libertad Digital) José Enrique Serrano Martínez, abogado de profesión, fue nombrado en enero de 1987 director general de Personal del Ministerio de Defensa por el entonces titular de la cartera Narcis Serra. Ocupó este destino en Defensa hasta el 21 de junio de 1991, fecha en la que Serra lo incorporó a su equipo de directos colaboradores como secretario general de la Vicepresidencia del Gobierno. Como tal, en julio de 1991, pasó a formar parte del consejo de administración de la Sociedad Estatal Expo '92.
Tras las elecciones generales de junio de 1993, asumió el cargo de subdirector del Gabinete de la Presidencia del Gobierno. Entre 1995 y 1996 fue el director de Gabinete de Felipe González en la Moncloa. Serrano fue la mano derecha de González en los años más duros del Gobierno del PSOE, marcado por los incontables escándalos de corrupción. Algunos de los episodios más famosos le salpicaron directamente. Para hacer memoria, sólo hay que consultar del archivo de la agencia EFE.
Informe Crillon
En abril de 1995, Serrano tuvo que prestar declaración como testigo ante el magistrado del Supremo, Eduardo Moner, en relación con el denominado "Informe Crillon" (documento elaborado por una agencia de detectives, a petición del entonces vicepresidente del Gobierno, Narcís Serra, en el que quedaban reflejadas las actividades económicas del ex presidente de Banesto, Mario Conde, y otras destacadas personas de la vida pública española). El ex Director de la Guardia Civil, Luis Roldán, aseguró que el entonces secretario general de la vicepresidencia fue el encargado de realizar los pagos mensuales a la agencia norteamericana Kroll, autora del "Informe Crillón".
En mayo de 1995 la Fiscalía del Tribunal Supremo solicitó a Eduardo Moner que efectuara un careo entre Luis Roldán y Serrano, con el fin de aclarar las contradicciones surgidas en las declaraciones de ambos. El careo se produjo el 21 de junio. Finalmente, el 25 de julio, la Sala Segunda del Tribunal Supremo decidió archivar las diligencias abiertas por la elaboración del informe ante la ausencia de conductas delictivas.
De Mario Conde a Perote
Serrano también tuvo un papel importante en la gestión del escándalo de Banesto y en la negociación con Mario Conde. El abogado de Mario Conde, Jesús Santaella, declaró en 1995 que Felipe González le reconoció que la intervención de Banesto fue "un error" y le ofreció buscar soluciones, incluso compensaciones económicas para el ex presidente de Banesto. El presidente del Gobierno designó como interlocutores en estas conversaciones con el entorno de Conde a José Enrique Serrano y al secretario general del CESID, Jesús del Olmo, que prosiguieron las reuniones desde el mes de julio hasta el uno de septiembre. Santaella también era abogado del coronel Juan Alberto Perote. Según el diario El Mundo, el Gobierno del PSOE intentó comprar a Perote para silenciar algunos de los casos de corrupción más llamativos que estaban saliendo.
En 1997, en una entrevista a la agencia EFE, el propio coronel Juan Alberto Perote, ex alto mando de los servicios secretos españoles, afirmó que el anterior Gobierno socialista intentó comprar su silencio sobre la "guerra sucia" contra ETA, en la que él estaba inculpado. El ex jefe de la Agrupación Operativa del Centro Superior de Investigaciones del Ejército (CESID) declaró que dicha oferta de dinero a cambio de su silencio se la hizo llegar, en nombre del anterior Gobierno español, el empresario Francisco Paesa. Y dio más detalles: la oferta procedía del entonces director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, José Enrique Serrano. Preguntado por quién falta, a su juicio, en el banquillo de los acusados en el "caso GAL", el ex alto mando de los servicios secretos afirmó que "la Administración, personificada en los dirigentes políticos que en ese momento había en España".
Pasando por Tailandia, el AVE y Filesa
Serrano hizo buenos amigos tras su paso por el Ministerio de Defensa. Según cuenta El Mundo, ayudó al general Javier Calderón a repatriar a uno de sus hijos, que había sido arrestado en Tailandia por tráfico de drogas. Los gastos que se derivaron de estas gestiones se pagaron con los fondos reservados. Calderón fue nombrado jefe del CESID por el Gobierno de Aznar.
En esta lista negra no podía faltar una referencia al AVE y a Filesa, la trama de financiación del PSOE. En 1999, el ex directivo de Filesa, Alberto Flores, dijo que Serrano, ocupando ya el cargo de jefe de gabinete de Almunia, amenazó a sus hijos cuando acudieron a la sede del PSOE diciéndoles que "mucho ojo con lo que hacían o perjudicarían su situación penitenciaria (de Flores)".
Serrano cesó como director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno el 8 de mayo de 1996, por decisión del nuevo Gobierno presidido por José María Aznar.

